Periodismo y rock: un camino de espinas

El martes 17 de septiembre se celebró en Bilborock una jornada de puertas abiertas con el nombre “Rock y periodismo: una relación de amor, odio y ríos de tinta” organizada por el Colegio Vasco de Periodistas/ Kazetarien Euskal Elkargoa y la Asociación vasca de Periodistas/ Euskal Kaztarien Elkartea, en colaboración con el Ayuntamiento de Bilbao.

Intervinieron profesionales del sector con una larga trayectoria en la industria musical aportando su visión desde diferentes campos profesionales. Escuchamos a: Iker Bárbara (Zarata Mondo Sonoro), Cristina Álvarez (Onda vasca), Ibai Villapún (BiBA!, Maz Basauri), Dani Alvarez (Eitb). De moderar las intervenciones se encargó Sergi Martínez (Vocal de la Asociación y el Colegio Vasco de Periodistas y Rock-Bidea, Candela Radio)

La temática de la reunión se ciñó a la relación de los medios con las bandas de las que informan (¿o promocionan?), la abrumadora irrupción de internet y las nuevas tecnologías en la manera de entender y practicar el periodismo y por supuesto, el papel de la mujer dentro de cualquiera de sus áreas. La jornada fue inaugurada por el decano presidente del Colegio Vasco de Periodistas Jesús Coterón.

  • En el campo del rock, como periodistas ¿Hacemos publicidad o periodismo?

Iker Bárbara abrió la rueda de respuestas admitiendo que “tenemos que vivir de algo”. Para él la selección de nuevas tendencias que se hace día a día es complicada pero influye en el público a la hora de elegir diferentes propuestas. Dani Álvarez lanzó varias cuestiones retóricas que apelan al periodismo actual: “¿Cuántas entrevistas con preguntas incómodas leéis? Los músicos no se exponen porque los periodistas musicales son realmente fans. Hay que sacar el cuchillo”.

La de Ibai Villapún es una visión más centrada en la promoción y/o comunicación y lanza más retóricas: “Promoción o periodismo ¿A cambio de qué?. Los medios especializados viven de las migajas de los promotores, hoy en día a cambio de nada. Necesito que los redactores aporten un valor añadido en contra de los redactores que copian. Echo en falta la creatividad”. Cristina Álvarez irrumpe cuestionándose la realidad de las y los periodistas: ¿En qué condiciones hacemos periodismo? Hay muchos medios donde se trabaja por amor al arte”. Pero continúa: “Desde las promotoras, ¿Por qué no se piden las crónicas?”

  • ¿Influye positiva o negativamente que haya tantas webs musicales?

D. Álvarez tiene claro que los profesionales de la música pueden vivir de ello, “los blogueros no. A lo más que aspiran es a que les den el pase del concierto pero no hay conciencia de hacer buena literatura”. Bárbara fue claro en esta cuestión: “Me parece interesante. Si le pones restricciones quizás todo vaya al mismo sitio y eso es muy egoísta por nuestra parte”. Para él también, sin duda “influye la calidad del producto”.

Villapún continúa con esta línea: “Si todos hiciéramos periodismo estaríamos perdidos”. Según él, hay que fabricar estructuras más grandes porque “si todos nos llevamos bien, ¿Dónde está la chicha?. Eso no es periodismo”. El empresario cree que los y las trabajadoras de la industria trabajamos por “`autosatisfaction´” y como promotor añade: “Aspiro a que mis medios pequeños se peguen con los grandes” ya que según él, no nos podemos conformar con promocionar a una banda y ya está. “El gran reto es hacer periodismo, no `autosatisfaction”.

C. Álvarez insiste en que el periodismo debería rentabilizar la vida de los y las profesionales. “Creo que la proliferación de blogs te ayuda a encontrar lo que quieres”. La rueda sigue girando y las respuestas coinciden en pautas básicas que se repiten durante la ponencia. D. Álvarez lo tiene claro: “Hay que ofrecer calidad. La prioridad del periodista ahora es ser el primero en publicar y repetir noticias de grandes medios. No hay perspectiva. Hay gente que no escribe bien y eso no se debería publicar”.

La locutora de Onda Vasca insiste en que tenemos que tratar de dar visibilidad a las bandas hacia lo que D. Álvarez añade la eterna dicotomía basada en que si en ese intento de dar visibilidad, además das caña, “luego no te invitan a los conciertos”. Villapún discrepa y añade que flaco favor se hace al periodismo y a las bandas si solo se habla bien de ellas. El periodismo cuenta historias antes que crónicas y “hay que romper el cascarón y contar aspectos incómodos”. “Hay que ser ambiciosos”.  

El cuestionamiento de si se hace promoción o periodismo vuela en el aire y los ponentes reinciden en su argumentario. El director de Zarata Mondosonoro cree que en bandas locales no vale ir a lo negativo, hay que valorarlas porque entiende que si vas a sacar una reseña en su medio es para hacerlo bien. Añade que desde Zarata está en desventaja con los blogs porque “los contenidos que publico desde mi medio los encargo y los pago. De lo diferente saco lo positivo”.

Cogiendo la tangente, Villapún explica su visión histórica de los medios tradicionales de hard rock y metal y cree que no se han adaptado a la nueva era de internet: “se sigue haciendo la revistita y no hay búsqueda de la excelencia”. En un amago de contradicción admite que la revista Rockzone no hizo bien en dejar el papel.

  • Entonces, ¿Hay escena? O es solo un intento

Bárbara mira hacia atrás admite que no ve lo mismo que había en los 90, “pero hablamos de otros tiempos, no había Netflix. Antes había más cultura de concierto y ahora toca una banda y van solo los amigos”. C. Álvarez cree que si hay escena local y en la franja norte del país hay calidad, lo que pasa es que se ha diversificado: “Desde el RRV han surgido varios géneros pero si que hay escena”.

D. Álvarez piensa lo contrario  y cree que no hay escena porque tiene que haber una serie de actores como promotoras, salas y medios de comunicación ambiciosos. “Ya no vamos a conciertos porque los vemos en casa. La sociedad está fragmentada y es difícil fidelizar a los seguidores”. El presentador cree que Bilbao se está quedando fuera de los eventos nacionales e internacionales porque “las giras ya no pasan por aquí”.

Villapún explica que hace diez años había 10 promotoras y ahora hay dos plataformas. Esto afecta a las bandas y a los circuitos de salas y bares de conciertos porque las bandas piensan solo en festivales. “El circuito de festis se ha comido a las salas”.

  • ¿Cómo véis el papel de la mujer dentro de la industria musical y en el periodismo?

La inercia invitó a Cristina Álvarez a ser la primera en intervenir. Ella cree que en el periodismo siempre ha habido mujeres pero añade que es una figura que “vende y es moneda de pago”. Antes, además de ser groupies también apoyaban a las bandas pero ahora siguen siendo “las que más brillan por su ausencia”. Para justificar este argumento, la locutora indica que este año la promoción en carteles y la cuota ha bajado y somos un 13% del total. “Somos buenas y no tenemos que ser machotas para triunfar”.

Iker Bárbara cree que dependiendo del estilo de música, la mujer ha avanzado. “La mujer tiene mejor salida en unos festivales que en otros y espero que con las nuevas generaciones se rompa esta dinámica”.  Villapún habla desde la perspectiva del festival Maz Basauri que organiza y admite que en otros estilos diferentes al rock no necesita autoimponerse cuotas porque hay más chicas. Pero no es suficiente para él porque de todas ellas “¿cuántas dirigen festivales? ¿Y medios de comunicación?”. Le preocupa la sectorización  que se está empezando a implantar porque confiesa que no  le “molan” los festivales y espacios no mixtos. Cree que no aportan nada y es “operar desde el gueto”.

Para cerrar el cuestionario programado y en especial esta última pregunta Dani Álvarez es directo. “Que haya pocas mujeres en sus filas hace del rock un estilo viejuno. Ahora todo está más sectorizado y se ven más mujeres pero venimos cargando el peso simbólico de los machos en el rock”.

La ronda de preguntas se abalanzó sobre la ponencia y para romper el hielo Jesús Coterón lanzó una serie de comentarios relacionados con la censura y la imprescindible labor de las y los periodistas en informar a la audiencia desde un trabajo informativo y de calidad. Salió a relucir gracias a otra pregunta la presente censura institucional nombrando casos como el de César Strawberry, Rozalén, Lius Pastor o C. Tangana y el debate se volvió a encender por la reciente censura del Ayto. de Bilbao al trapero madrileño con conclusión final compartida:  la libertad de expresión no se toca.

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