Réquiem por La Yeya

Vivimos una realidad solo comparable con la ciencia ficción. Cuando piensas que estás exenta de determinados golpes, se alinean los astros y la vida te vomita encima toda su rabia e indiferencia. Mi abuela falleció el día 4 de abril en una residencia de ancianos de Cáceres, infectada por Covid-19. Tenía 93 años y toda una vida a sus espaldas. Su alma no aguantó más.

Josefa Municio Sánchez (Pepi) nació en julio de 1927 en Cáceres. Con 9 años vivió varios bombardeos, la Guerra Civil, absorbió en su ADN la posguerra, la dictadura y actual democracia. Con todo ello, se casó y tuvo 3 hijas pero se casó en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, probando lo dulce y lo amargo de la vida en cada respiro.

Después vinieron lxs nietxs. Esas personillas que toda su vida han tenido una referencia de abuela entregada y amorosa, que nos prestó toda su persona. En todos mis recuerdos de la infancia ella está presente. Nos enseñó a coser, a limpiar bien los platos, a reciclar, a ahorrar y a saber que tenemos algo de oído musical en la familia.

Yeya era su seudónimo universal y poseía un manantial de cualidades y también defectos eclipsados por un sobresaliente espíritu altruista. Nunca pedía nada a cambio. Fue mi abuela, la de mis amigas, la de los amigos de mis hermanos y sus amigos. Yeya fue, es y será mundial.

Matriarca de su casa, cantaba y si le hubieran dado un teclado en lugar de una escoba, seguro que lo hubiera tocado como los ángeles. Tenía la voz más hermosa que he escuchado nunca y pasaba los ratos cantando las coplillas de Concha Piquer e Imperio Argentina.

Después de una vida entregada a lxs demás, como en un relato de ficción, se la ha llevado el Covid-19, un virus letal que le ha encontrado en una residencia de ancianos y le ha dejado literalmente sola ante el peligro. Ninguna de las vallas que ha saltado ha podido con ella pero este virus si.

Mi nombre es Sara Ferreiro Piris. Adopté el seudónimo Pepa Ferreiro para homenajear a mi abuela. Ella lo sabía. Ahora es un poco más eterna.

4 Comentarios

  1. Me hubiese encantado conocer a tu abuela, seguro que nos llevaríamos bien. Pero tenga la fortuna de conocer a su nieta y estoy segura que estaba orgullosa de ti….Eres una artista. Ella permanecerá en tu corazón eternamente.

  2. Sara siento mucho lo de tu abuela, me acabo de enterar por Facebook, y me encantan las palabras tan bonitas que has tenido para ella. Un beso muy grande mío y otro de Maruja

    • Hola Mária! gracias por tus palabras. Yo también lo he sentido muchísimo y esto es lo mínimo que puedo hacer por ella. Dale un beso a Maruja plis, pienso mucho en vosotras. Un abrazo enorme a toda la familia

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