Reseña Kinky Boys

  • Lp. 2018.
  • Estudios Siver Recordings. Bilbao
  • Prod. Martín L. Guevara
  • 12 cortes
  • Miembros: Vila: Batería y Voz. Marga: Bajo y voz. Tony Pick: Guitarra y coros
  • Mejor tema: “9.8”

Esta es la presentación oficial en formato larga duración (y homónimo) de Kinki Boys. El sonido del power trío chapotea en aguas del british rock salpicado por influencias estatales clásicas como Gabinete Caligari o Undershakers, la frescura de Pereza y destellos oscuros y punzantes de la darkwave de Parálisis Permanente o Fangs on Fur.

Al darle al play escuchamos una turba de voces que vienen de la intro de “El poblado” y la voz atractiva y rota de Vila nos guia explicitamente en el mundo de las drogas acompañados eso si, por una estructura del rock´n´roll ochentero irreverente.

La unión de Vila Berenguer (Los Trogloditas, Los Burros, El Último de la fila…) en los parches, la bajista Marga Alday (Moonshakers) y posteriormente del guitarrista Tony Pick (Los Trogloditas, Comando 9mm…) resulta un acierto tanto por las tablas como por la magnífica fusión técnica resultante.

Kerman Rodriguez. RockyPunkto

Siniestra entrada para “Perdida o muerta” sumergida en el amor y la desesperación audible. El trabajo de la percusión juega un papel importante en este tema y en todo el disco.

Alday se expone en “Amor paranormal” con voz, distorsiones y el contenido macabro de las letras. Habrá más ocasiones en el disco para oscuros delays. Continúan los riffs distorsionados en “Angustia” y bien definidos en “Voy a morir” unidos a unas letras que trastocan el raciocinio base por el suspense y la rabiosa lírica.  En “Armas de destrucción” y unos cortes más adelante en “Veo gente”, Kinky Boys apelan a la denuncia social, algo que se agradece al tener un altavoz tan profundo como es la música.

Lucía de Andrés

El espectro post punk nos atrapa de nuevo en “9.8” donde la banda se abre al oscuro momento pre suicidio y a la gravedad aniquiladora en primera persona. Colocarlo a mitad del disco le aporta intensidad macabra y distinción a la totalidad del trabajo.

«Vete» puede ser una selección bucólica de mensajes bien escogidos pero la `cola de dragón´ no nos engaña. El tema “Si algún día” se presenta luminoso con guiño al rockabilly pandillero de Dinamita pa´los Pollos, vocales a dos tonos y rasero melómano. La intro de la última “Tengo un plan” ofrece un final redondo evocando a la apertura de “El poblado” creando una sinergia traducida en satisfacción sonora.

Un primer disco empapado en mensajes y ritmos alegres, oscuros y decadentes para gestionar un presente confuso como el de hoy y barnizado en la experiencia de tres músicxs con aparentemente mucho que decir.

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